De vuelta a mayo del 2008
Difuminados en los rincones de la capital francesa, las exposiciones retrospectivas cinematográficas, posters, libros e incluso cómics, hacen las delicias de la gente en pro, e incluso, de los antinostálgicos de los años 60. El actual presidente de la República francesa, Nicolas Sarkozy, ¿no había declarado que el 29 de abril de 2007 era necesario « liquidar el espíritu de mayo del 68 » ? Él, el heredero más emblemático de la liberación de las costumbres, hijo de padres divorciados, casado por tercera vez, padre de tres hijos de dos madres diferentes...Su nuevo amigo, el filósofo André Gluskman, figura central de los acontecimientos de 1968, ofreció a su hijo Raphaël un largo discurso bajo el título de « Mayo del 68 explicado a Nicolas Sarkozy » (Denoël, Février 2008).
También supuso la revolución del rock. Canciones, la música, ruido de todo tipo, gritos. Sobre ello se centra la exposición « La banda sonora de Mayo del 68 » en el ayuntamiento del distrito 18. Entre de fotos de la época, los visitantes pueden deambular entre la música de la década de Janis Joplin, los Beatles, Bob Dylan pasando por Serge Reggiani o Sheila.
Paralelamente, lo que más tarde se conocerá como Nouvelle Vague, hace su aparición en las salas oscuras. Cannes se abraza y se vuelve a unir a París gracias a François Truffaut, Jean-Luc Godart, Roman Polanski, Claude Chabrol...Son películas proyectadas a lo largo de dos meses en el cine Champo, a dos pasos de la Sorbona. Cineastas, historiadores y críticos debaten acerca de las causas y la herencia recibida de finales de los años sesenta. El cine francés revive su revolución estudiantil. Del 4 al 29 de junio, las imágenes de una juventud libre, excesivamente utópica en ocasiones, fue filmada por Godart, Douillon o Goupil y vuelven a rejuvenecer acercándonos a la memoria de un tiempo que los jóvenes de ahora no pudieron conocer.
68 inspirá también a cienastas que no vivieron esa época. Estrenada el 21 de mayo en las pantallas frances, « Nacidos en el 68 », narra la historia de un grupo de amigos protagonistas de una joven revuelta, su vida dentro de una comunidad hippie, sus desiluciones en la sociedad del siglo XXI donde no se ven identificados con sus valores.
Ideológico o no, falto de pasión o romántico, el célebre mayo del 68 continúa resonando en la memoria de los ciudadanos de mayo del 2008.
-Johara BOUKABOUS
Traducción al español : Alexandra Feijoo Carrera
Foto : Jonandsamfreecycle/FlickR
By BabelParis - no comment
Para mi, debo admitirlo, que había elegido la Universidad de Nanterre precisamente por su pasado revolucionario, es deprimente observar cómo la chispa de aquel famoso mes de mayo de hace 40 años se encuentra hoy totalmente apagada. Y sin embargo, ¡cuántas conmemoraciones durante este mayo de 2008! Numerosas exposiciones de fotos, proyección de películas, entre ellas un festival sobre el cine de 1968 del 25 de marzo al 3 de abril. De aquel tiempo lo que salta a la vista es su evidente falta de cohesión, los ideales compartidos y las ganas de lucha. Precisamente algo de lo que esperaba yo encontrar en este antiguo templo de la contestación estudiantil, en lugar del actual indiferencia, indolencia e individualismo... ¿Es así como somos los jóvenes 40 años después? ¿Qué queda de la herencia del 68 si ni siquiera el caminar sobre sus ruinas es capaz de inflamar los espíritus y aún menos las almas?
¡Y eso que no faltan razones para la revuelta! En Francia como en Italia la política de derecha antiinmigración y autoritaria – que los jóvenes generalmente detestan – debería provocar manifestaciones. Si bien se han producido algunas, no han conseguido una gran participación ni intensidad.
¿Es acaso porque actualmente vivimos demasiado bien?
A pesar de que la situación internacional podría en cierto sentido compararse con la del 68 –Vietnam e Irak, dos símbolos de la arrogancia occidental-, los modelos ofrecidos por la China de Mao o la Cuba del Ché están pasados de moda. Si bien antes se podía aspirar a cambiar las cosas, hoy en día sólo nos queda la desesperación. Pero es en la vida cotidiana donde la situación es verdaderamente diferente. Actualmente nadie cuestionaría el hecho de que una mujer lleve pantalones o incluso los anticonceptivos y el aborto. Bueno, mejor dicho casi nadie, porque en Italia es un poco más complicado. Es difícil poner en cuestión estas conquistas que debemos a mayo del 68, así como el nuevo derecho de familia porque debemos recordar que, precisamente en los años 70, el pater familias» tenía poderes sobre su mujer e hijos hoy en día impensables. Si actualmente se alzan voces contrarias al 68 y sus hijos, a los que acusan de exdrogadictos totalmente frustrados y disolutos, y lo que aún es peor, si este período nos aparece actualmente como lejano y confuso, (¿para qué se manifestaban todos esos jóvenes en la calle ), ¿no será porque hemos olvidado cómo era la vida antes del 68?
La imagen que hizo de ello Bertolucci en su film «the dreamers» (Inglaterra/Francia/Italia 2003) ofrece quizá una imagen demasiado estética sobre un modelo de vida bohemia y un triángulo amoroso que refuerza el estereotipo del 68 como el receptáculo de todos los vicios.
Igualmente el retrato que hace Pasolini – intelectual de izquierda italiano de aquella generación – de los jóvenes manifestantes no resulta halagador. Para él, no son más que “hijos de papá” que atacan a los pobres policías, de baja extracción social, y que son por tanto los verdaderos marginados (la poesía “el PCI –partido comunista italiano- a los jóvenes” le acarreó duras críticas).
En cuanto a los eslóganes « la imaginación al poder » o « está prohibido prohibir », nos parecen actualmente ingenuos refranes anacrónicos. Pero conservar el espíritu del 68, quiere decir no dejar de soñar que una generación puede influir en la historia y que nosotros, Babelianos, ¡también podemos hacerlo!
Alessia Farano
Traducción al español : Isabel Aspe Montoya
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